Contenido informativo. No constituye asesoramiento legal, contable, impositivo ni financiero.
Empezar por el activo que se transfiere
Comprar un negocio digital puede significar adquirir acciones de una sociedad o comprar activos concretos: dominio, software, marca, base de clientes, contratos y cuentas operativas. La estructura elegida cambia los riesgos, impuestos y documentos necesarios.
Antes de ofertar, pedí una lista precisa de lo incluido y de lo excluido. También confirmá quién es titular de cada activo y si puede transferirse sin autorización de terceros.
Revisión comercial y financiera
Los números públicos sirven para una primera comparación. La decisión requiere validar su origen y entender qué los mueve.
- Conciliar facturación declarada con cobros y reportes de plataforma.
- Separar gastos recurrentes de costos extraordinarios.
- Medir retención, recurrencia y concentración de clientes.
- Revisar devoluciones, contracargos y obligaciones pendientes.
- Construir un flujo de caja bajo supuestos conservadores.
Riesgo operativo y tecnológico
Analizá quién realiza las tareas críticas, cuánto tiempo demandan y qué pasaría si una persona, proveedor o canal deja de estar disponible. En software, una revisión técnica debería cubrir arquitectura, seguridad, licencias, deuda técnica y costos de infraestructura.
En e-commerce o contenidos, prestá especial atención a las políticas de las plataformas. Algunas cuentas no pueden transferirse y ciertos canales pueden cambiar sus reglas sin aviso.
Oferta condicionada y asesoramiento
Una oferta inicial puede quedar sujeta a debida diligencia, documentación satisfactoria y acuerdo sobre la transición. Detallar estas condiciones protege a ambas partes y evita interpretar un interés preliminar como un cierre definitivo.
Las implicancias societarias, impositivas, laborales y de protección de datos dependen del caso. Consultá profesionales matriculados antes de firmar o transferir fondos.